Si le pasa algo a tu familiar y no estás, la persona que lo cuida tiene que saber qué hacer sin depender de que le contestes. Una ficha ayuda a actuar con más claridad, pero no sustituye la atención de emergencias. Esta guía te dice qué incluir.
La idea es una ficha breve, legible y actualizada, en un lugar a la vista de la casa (por ejemplo, en la heladera) y con una copia para quien cuida.
Qué dejar escrito
1. Contactos
- Familiares a quienes llamar, en orden.
- Médico de cabecera o de familia y otros especialistas.
- El número de emergencias que corresponde a tu zona. Verificalo y anotalo.
2. Cobertura
- Obra social, prepaga o PAMI, con el número de afiliado.
- DNI de la persona (una copia a mano).
3. Salud
- Diagnósticos y enfermedades crónicas.
- Alergias.
- Medicación: nombre, dosis y horarios.
4. Decisiones y documentos
- Si existen voluntades anticipadas, dónde están guardadas.
- Quién puede decidir o recibir información en nombre de la persona.
- Informes médicos recientes.
5. La casa
- Dónde están las llaves.
- Cualquier característica de la vivienda que ayude en una emergencia.
6. La rutina
- Horarios de comida, medicación y descanso.
- Qué lo calma y qué lo altera.
Qué hacer en una emergencia
Ante una emergencia médica grave, lo primero es llamar al servicio de emergencias sin demorar la atención para buscar papeles o avisar a la familia. Escribilo como pasos cortos, por ejemplo:
- Llamar a emergencias.
- Avisar a los familiares, en el orden de la lista de contactos.
- Tener la ficha, los documentos y la medicación listos para llevar al hospital.
Instrucciones específicas
Cada persona es distinta. Acordá con el médico o el equipo tratante qué hacer ante situaciones frecuentes en el caso de tu familiar (por ejemplo, una caída, una descompensación o una dosis olvidada) y dejalo anotado.
Mantenerla al día
- Poné la fecha de la última revisión arriba.
- Actualizala siempre que cambie la medicación o después de una internación.
- Revisala cada tanto con la cuidadora y asegurate de que sepa dónde está.